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El poder de la luz en la ciudad

Joaquin Larros, Igor Soto

Philips

1. Antecedentes y objeto de la ponencia

La historia de la luz artificial es casi tan vieja como las ciudades. Desde las primeras farolas de gas hasta las más modernas soluciones LED, la tecnología ha desempeñado un factor fundamental en el desarrollo de la vida en el entorno urbano. No concebiríamos los espacios públicos sin la luz. Las ciudades han ganado en habitabilidad y atractivo gracias en gran medida a las posibilidades de desarrollar las actividades en sus espacios de día pero cada vez más de noche.

La ponencia tiene como objeto entender lo que la luz nos trae por si misma en nuestra época actual y el poder que supone en la sociedad digital un elemento tan flexible, dinámico, personal como la luz a la hora de vivir el espacio público.

2. Desarrollo y contenido de la ponencia

En los últimos años, el papel de la iluminación pública ha cambiado dramáticamente. Una nueva generación de diseñadores está usando luz para hacer los espacios públicos más atractivos para los peatones, ciclistas, contribuyendo a un futuro más saludable.

Durante gran parte del siglo XX, la iluminación pública se consideró sinónimo de iluminación de carreteras. Su función principal era proporcionar una visibilidad óptima a los conductores. El resultado de esta creencia era una uniformidad de luz despersonalizada y donde resultaba ser el último elemento después de los asfaltados, acerados, jardines, mobiliario y señalización. Los peatones de los siglos anteriores fueron testigos de una iluminación por saturación intercalada con luces festivas e iluminación comercial. Es a mediados del siglo XX cuando la atención pasó de centrarse en los coches a centrarse en las necesidades de los peatones, inspirando muchos ejemplos donde la luz es el primer elemento.

El poder de la luz se basa en cuatro grandes ejes Ambiental, dinámica, sensible e interactiva. Es decir entender el valor de la luz en si como elemento de relación del ser humano con el espacio público.

Entendiendo estas posibilidades se hace obvio que las tecnologías de luz conectada permiten que esa relación se produzca hoy a todos los niveles, desde la gestión de las operaciones conectadas hasta la personalización de la misma.

Pero sin duda el futuro es lo más impactante de esta visión dado que gracias a ejemplos cercanos nos hace visionar un mundo urbano donde todos los servicios están conectados entre sí para que la vida evolucione y la luz sea el elemento más poderoso de la relación colectiva entre los ciudadanos y la ciudad como ente complejo que evoluciona al ritmo de la tecnología y los cambios sociales.

3. Conclusiones

Entender el poder de la luz conectada más allá de la iluminación y ser conscientes de las posibilidades y responsabilidad que ello conlleva para los responsables públicos.