Francisco Cavaller Galí / Marc Ballbé
LQG / Asselum
El alumbrado técnico, y en concreto aquel que está incorporado en el sector de los servicios públicos, está amparado por la Ley 9/2017, de 8 de noviembre, de contratos del Sector Público. A través de esta ley se trasponen al ordenamiento jurídico español unas cuantas directivas del Parlamento Europeo y en ella se diseña un sistema de contratación pública que garantice su eficiencia, su transparencia y su soporte a las políticas tanto nacionales como europeas en cuanto a promoción de la innovación y el desarrollo industrial, a los aspectos sociales y medioambientales del territorio y a la defensa de la competencia.
Para ello la Ley establece unos mecanismos para que, en la libre competencia del mercado europeo, incluido el español, cualquier oferta que cumpla los requisitos pueda competir y ser valorada en su justa medida. Ahora bien, muy a menudo se confunden el criterio “mejor relación calidad-precio” de la propia Ley con el criterio tradicional de “oferta económica más ventajosa”
El objeto del presente trabajo es poner en valor aquellos aspectos del sector del alumbrado técnico que realmente pueden ser valorados cualitativamente, que pueden ser contrastados de forma técnica y rigurosa y cuyos análisis pueden ser tenidos en cuenta en la valoración de la “calidad” en un concurso.
Para ello exponemos:
– aquellos conceptos y características que pueden dotar de calidad a un servicio y producto de alumbrado técnico, y que puedan ser incorporados en los pliegos – aquellas características anteriores que pueden ser contrastadas mediante documentación técnica, ensayos de laboratorio y mediciones “in situ”, y que la dirección de las obras lo pueda verificar
– aquellas experiencias que desde un grupo de expertos hemos vivido, y a veces sufrido, y que añaden conocimiento al sector
Además, desarrollamos:
– la forma de acompañar a la función municipal en su aseguramiento de la calidad – como compartir conocimiento mediante la divulgación y la formación
Existen en nuestro sector conocimiento y herramientas suficientes para poder determinar la calidad del servicio y materiales del alumbrado técnico, así pues utilicémoslo para asegurar la calidad, medirla y contrastarla, de forma que a ofertas “equivalentes”, que gane el mejor, es decir, el de mayor “relación calidad-precio”.